El desarrollo profesional se establece como una de las etapas más largas de la vida, no solo abarca el trabajo, sino que en ella transcurren los últimos años de universidad, los primeros años de experiencia laboral, los años de consolidar relaciones de amistad, de noviazgo e incluso de matrimonio. Pero, aunque es de las épocas en dónde más se puede crecer como consecuencia de las múltiples responsabilidades, también es de las etapas que más retos representa.

Se habla de que el ciclo de la vida profesional de un trabajador es muy amplio, pero podríamos decir que tiene 3 momentos claves que lo conducen a tener un mejor enfoque sobre el futuro y nos encaminan hacia el éxito profesional.

En primer lugar, encontramos la fase que abarca a quienes están entre los 18 y los 30 años, aquí se empiezan a descubrir todas las habilidades profesionales que posee, puede desarrollar 1 o 2 roles diferentes en un mismo trabajo, incursiona en áreas o puestos de trabajo variados, busca destacarse en una empresa con el fin de ser en quién se depositen todas las esperanzas de la compañía, esta fase es la que construye las bases de lo que será su vida laboral.

La segunda fase va de los 30 a los 50 años, el momento en el que su trayectoria profesional ha sumado una gran experiencia que le permite tomar decisiones arriesgadas y asertivas en cuanto al ámbito laboral, lo lleva a reconocer las oportunidades de negocio a simple vista.

Por último, está la fase que comprende el período entre los 50 y los 70 años, esta es la época en la que todo lo que hizo en la primera y segunda fase tiene un fruto real y permanente.Todas y cada una de las etapas tienen que estar enfocadas hacia el futuro, hacia el camino al éxito, pero no puede concebirse ese éxito como un logro exclusivamente económico, sino como un triunfo personal por conseguir todo aquello a lo que se aspiraba aun antes de incursionar en la vida laboral.

Es crucial establecer que no solo el crecimiento profesional esta dado por el desarrollo de una labor específica, sino también por el continuo aprendizaje de idiomas o demás temáticas que hacen parte de los programas corporativos, según un artículo de El Espectador “Beltrán Benjumea, Managing, director de PageGroup Colombia, mencionó que en Colombia la tasa de desempleo en el país ha aumentado en un 9.7%, basándose en datos del Dane. A pesar de esto, el hecho de estudiar un curso, diplomado o posgrado, puede volver más atractiva una hoja de vida, aunque no siempre asegura que el entrevistado vaya a ser escogido en un proceso de selección” (Tomado de https://bit.ly/2DDhy2f).

En Smart creemos que la elección del tipo de estudios que complementan un currículo son todos aquellos cursos de profundización, de aprendizaje de un segundo idioma como inglés o francés, cursos de desarrollo de habilidades, programas corporativos o personalizados, entre otros, que puedes encontrar en una academia debidamente certificada. Resaltamos algo trascendental del artículo y es que Beltrán Benjumea también cree que “los reclutadores de profesionales se fijan en los cursos complementarios siempre y cuando estos coincidan con la experiencia requerida para la vacante en cuestión”, es decir si se va a postular a un puesto en el que necesita hablar una segunda lengua, se tendrá en cuenta el manejo del idioma que tenga el aspirante, para lo cual se exigirá un gran nivel conversacional.

No obstante, muchos trabajadores pueden acceder a cursos complementarios dentro de su oficina, esto hace parte de un fomento educativo empresarial que le permite al trabajador tener la oportunidad de continuar con su crecimiento intelectual por medio de programas corporativos en manejo de lenguas o programas afines a sus funciones.

Sin importar en qué fase se encuentre en este momento de acuerdo con su edad o si ya sabe una segunda lengua, considere que la oportunidad de continuar aprendiendo dentro de su oficina es una clave para desarrollar todo su potencial como empleado. Quizás hoy haga parte del nivel operativo de su compañía, pero un ascenso está más cerca cuando se da la oportunidad de seguir aprendiendo, de crecer tanto dentro como fuera de una academia y más cuando decide tomar una buena decisión como aprender un nuevo idioma.